Descripción:
"Si la pandemia nos ha enseñado algo en torno a la Educación Sexual Integral (ESI), es que no puede suspenderse”, afirma la autora, docente e investigadora de la Facultad de Ciencias Sociales (FCS) de la UNC, sin desconocer por ello las brechas que se registran en los abordajes de docentes y escuelas. En ese marco, invita y convoca a reflexionar sobre la transversalidad de la ESI como oportunidad para transformar las prácticas educativas. Una transversalidad concebida en tres sentidos: en relación a la perspectiva de género; a contenidos y metodologías de abordaje; y al involucramiento institucional.