Resumen:
Este libro invita a repensar dos nociones que suelen presentarse como opuestas: cuidados y violencias. A partir de investigaciones situadas en América Latina, sus autoras y autores muestran cómo estas prácticas, lejos de excluirse, se entrelazan en la vida cotidiana, en las instituciones y en los territorios marcados por desigualdades profundas. Desde cárceles y barrios periféricos hasta hogares, comunidades migrantes y luchas feministas, los capítulos revelan un paisaje complejo donde actores estatales, ilegales, comunitarios y, sobre todo, mujeres de sectores populares, ejercen y reciben cuidados atravesados por prácticas de control, explotación y resistencia. El libro cuestiona los límites entre protección y daño, seguridad y represión, afecto y violencia estructural, ofreciendo nuevas herramientas para comprender las tensiones que moldean la convivencia en la región. En conjunto, los textos proponen mirar más allá de los binarismos y explorar cómo, en contextos de desigualdad persistente, los cuidados pueden reforzar o desafiar las violencias, pero también convertirse en una poderosa estrategia colectiva para sostener la vida.