Resumen:
Este libro invita a recuperar una capacidad que parece en riesgo en tiempos de violencia normalizada y desencanto: el asombro. No como sorpresa pasajera, sino como fuerza crítica que interrumpe lo dado, descoloca certezas y abre preguntas donde todo parecía ya explicado. Propone un recorrido por los signos de nuestro tiempo, marcado por una crisis civilizatoria profunda y por la irrupción de movimientos populares que ensayan otras maneras de vivir. Se articulan reflexión teórica y experiencias concretas para leer el presente desde la contraposición entre Necroceno y Bioceno: una época organizada en torno a la muerte y el despojo, frente a horizontes que ponen en el centro el cuidado, la comunalidad y la defensa de la vida. El zapatismo, el pueblo mapuche, la experiencia kurda en Rojava, las guardias indígenas y los feminismos comunitarios aparecen aquí como prácticas vivas que no solo resisten, sino que crean mundo. El libro muestra cómo hay movimientos que han transitado de la resistencia a la construcción de autonomías. No se ofrecen recetas ni promesas fáciles, sino claves para pensar y acompañar búsquedas abiertas. Se trata de un texto para quienes no se resignan a recomponer un mundo injusto, y se atreven a imaginar y crear desde las grietas cómo empezar otro.