Descripción:
Voy a iniciar este relato al estilo del amigo que me pide escribir sobre las similitudes entre los colombianos y mexicanos. La idea es tratar de dilucidar – o al menos ofrecer pistas para aclarar – lo que está pasando con nuestros pueblos. Mientras por estos lares neogranadinos supuestamente estamos saliendo de la violencia mafiosa – guerrillera, paramilitar y estatal – relacionada con las economías “ilegales” (producción de coca y marihuana, procesamiento y tráfico de narcóticos, comercio ilegal de armas e insumos químicos, “trata” o tráfico de personas), en nuestro querido México las cosas están muy mal. Ocurren hechos y sucesos muy similares, por lo sangrientos y luctuosos, a los que ocurrieron en Colombia durante las últimas décadas, aunque aquí el mal sigue latente y se manifiesta en la actualidad de múltiples formas.