Descripción:
Hoy, cuando hasta belicistas consumados y consumidos por el odio atizan el guerrerismo detrás de hipócritas frases acuñadas por Mandela, las cuales nunca han practicado ni llegarán a hacerlo, además de fortalecer el llamado de los hombres y mujeres de bien para mantener vivo su legado en contra de la discriminación y la segregación, cuestión cualificada luego que Madiba, título honorifico del Clan Mandela, abrazara el pacifismo con el cual sepultó la respuesta armada a la violencia del oprobioso régimen colonial europeo en África del Sur, los afrodescendientes residentes en el Caribe colombiano tenemos otras razones para que en medio del duelo en que nos encontramos por la desaparición física del Dalibhunga (Coordinador de diálogos), reconozcamos y consolidemos hermandades profundas con ese colosal ser humano y la macro-familia lingüística a la cual perteneció, la Bantú.