Descripción:
La sagrada flor americana es una réplica contra la barbarie, ya no de la insondable tierra (haber) en la que habitamos -con J. Patocka-, sino, por el contrario, la de canijos pensadores[1] que evocan, por Calibán, “la sombra terrible de Facundo”[2]. El mundo mandálico en el que el inca está (R. Kusch), nos será útil a la hora de comprender la grave tensión entre las categorías de haber, de A. De la Riega, y de estar, desplegada filosóficamente por J. C. Scannone. Nuestra hipótesis primera se reduce a sostener la preeminencia del haber (cuaternidad mandálica) por sobre el estar (Dasein), en cuanto el primero representa la recuperación de un suelo objetivo-transubjetivo (nutricio) -previo a la intencionalidad-, en el que ciertamente lasituacionalidad del hombre es un modo específico de en-co-haber.