Descripción:
Hablar de revolución y liberación a los “rostros sufrientes” de nuestro pueblo en este cambio de época, puede ser, muchas veces, chocar contra la pared de la indiferencia o de la falta de sentido. Quizás, porque, como afirma una canción que intenta pintar la realidad con su letra, es mejor “estar al lado del camino fumando el humo mientras todo pasa”[1]. O, podría ser también, porque la liquidez de la modernidad en la que vivimos nos impide ver sendas sólidas por las que es posible transitar. O, quizás, porque el sistema en su totalización, con sus rasgos más perversos, no hace más que desesperanzar quitando las posibilidades de humanizarnos a las que todos y cada uno tenemos derecho.