Resumen:
Cuando vivimos y evangelizamos en cercanía al Pueblo, palpamos esa cultura que se presenta no solo como el mejor medio de expresión y comunicación, sino también como la mejor mediación de humanización. Por eso escribimos Pueblo con mayúscula, por la dignidad que él representa. Vale la pena evangelizar en cercanía al mismo, como lo hizo Jesús. De esta forma, la evangelización toma su sentido pleno, como la mejor obra de humanización que Dios Padre pone en nuestras manos.