Resumen:
La esencia de la memoria es reconstructiva. El escritor que intenta preservar sus experiencias no las reproduce, las reconstruye. Se inspira en el gran rompecabezas de su vida, inicia la búsqueda y parte de este recuerdo para estructurar su obra. Mauricio lo hizo a sabiendas de los muchos momentos creativos donde la realidad no es otra cosa que un estado interior. Un glorioso paso de la conciencia, donde, recreado por la imaginación, se acrecienta el dolor, se percibe el perfume, se repite el gesto y se transforma en obsesión una mirada.